jueves, 8 de abril de 2010

Sobre libertad de expresión y el respeto a los derechos ajenos

Últimamente se habla mucho sobre libertad de expresión y se llega a limitarlo en forma extrema y hasta a multar por publicar un asesinato, haciendo ver que el derecho es del asesino y no del asesinado; esto da un mal mensaje: que debemos callar si las leyes protegen, en este caso, a los menores.

Es importante alzar nuestra voz y exigir se modifiquen las leyes a favor de los ofendidos y no de los ofensores, que se tipifiquen adecuadamente las leyes para que haya delitos en el que los menores sean juzgados como mayores tal como sucede en otros países, que se evite sacar libres a descuartizadores por “falta de pruebas” cuando hay pedazos de cuerpo de evidencia y se diga que “hay vacios en la investigación”; entonces sucede que también deben modificarse los procesos para juzgar a los delincuentes, pues no importa si el delito tiene cadena perpetua si quedan libres e impunes y nunca llegan a la cárcel.

Hay un caso distinto que es también debe analizarse y es cuando la libertad de expresión en verdad afecta a terceros y que se violentan los derechos de otros llegando a publicar argumentos ofensivos o hasta difamando a personas; es en estos casos en que si deben buscarse mecanismos que permitan a los difamados actuar legalmente contra los ofensores y que las leyes permitan de forma fácil ser escuchados y sancionar al que lo merece; es importante por lo tanto analizar que libertad de expresión no significa libertad para ofender, para calumniar, para tratar de eliminar al adversario, para mentir. La libertad de expresión de los medios de comunicación debe estar limitada a decir la verdad y nada más que la verdad, evitar ofensas, evitar dañar.

Otro caso de libertad de expresión, es eliminar de una vez por todas la contaminación al ambiente mediante un ruido estruendoso como el de los medios de transporte, buses y microbuses con música a alto volumen sin importarles si es del gusto del cliente, sin importar si este va leyendo para su examen y necesita silencio, si alguien va enfermo y le afecta el ruido; también en estos casos debe actuar la ley y no ser tan indiferente, pues se sanciona a uno o 2 microbuseros y luego se olvidan del asunto; es por lo tanto necesario poner multas altas a estos señores para que aprendan a respetar a los demás.

Hablando de respeto, también es falta de respeto que casi todos los días y especialmente en fines de semanas en que la gente quiere descansar o en la tarde después del trabajo, alguien llegue con altavoces fuera de tu casa a poner música a alto volumen e incluso que griten con un sermón, aunque sea religioso. Las iglesias tienen sus templos y el seguidor de la misma llega a ella y puede haber sermón en el interior sin afectar a otros; es también falta de respeto y acoso religioso el querer que te oigan desde la colina hasta el lugar más bajo de la ciudad o en el campo; últimamente se ha iniciado la costumbre que de algunas iglesias sacan a la calle sillas, parlantes de alto calibre y micrófonos, bloquean el trafico e inician sermones a alto volumen, llevan un grupo con música estruendosa que no deja ver y oír tu programa favorito cuando llegas de trabajar; por otra parte en la calle hay parlantes de “la radio local” que inicia su programación y también quiere que todos los escuchemos, colocan campos pagados, música u otra información que no siempre es importante; deberían buscarse otras formas de comunicación y cuando se dan informaciones evitar confrontar a unos grupos con otros. Las actividades religiosas en las calles deben ir acompañadas de un permiso de las autoridades y se acepta que sean en tiempos de fiesta, eventualmente; el resto del tiempo deben usarse los templos y si no quiero escuchar un programa, simplemente apago la radio o el televisor.

Es tiempo de cambiar estas situaciones, de exigir respeto, de que las autoridades sancionen a los que gritan con bocinas en las calles, que respeten tu intimidad; si quieren convencer a alguien de que se cambie a su religión que lleguen de visita a su casa, pero no es gritando en las calles, poniendo grupos musicales o sermones con parlantes de casi 2 metros de alto con lo que van a lograrlo, muchas veces más que agradar ofenden.

La libertad de expresión termina cuando con la misma ofendemos a los demás y la ofensa tiene derecho de respuesta.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno. como reza, el dicho del mejicano BENITO JUAREZ " EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ"
Estube de visita en mi natal Tonacatepeque y pude conprobar q se vive en una total anarquia social. los religiosos de todas las corrientes gritan a cual mejor tenga el mejor parlante. los politicos no se quedan atraz, seudo radios comunitarias q casi me revientan los timpanos . fiestas ruidosas a toda hora de la noche y no hay nadie que pueda ayudarte. los gobernantes por medio de la policia tendrian q hacer algo y todo aquel que viole las leyes multarlos ,.se vive una vida de CAVERNICOLAS. lastima, !! se ha perdido el salvador, desde yaaa mucho tiempo q El salvador camina como el cangrejo. pero podra recuperarse? talvez , algun dia pudieran entrevistar a estos q nos gobiernan y saber cual es su opinion al respecto.?
un dia que visite el parq de mi pueblo, me sente en una de esas bancas de concreto q estan en el parque, queria yo; anorar mis viejos tiempos observando mas detenida mente el bus de la ruta 190, salian de sus ventanas cascaras de guineo, bolsas , pedasos de olotes y muchas mas inmundisias y para mas fregar cuando aranco el bus, dejo toda una alfonbra de basura. si esto pasa enfrente de una igesia, q es la casa de nuestro senor; que me libre san caralampio. La cultura del cerdo!!perdonalos senor que no saben lo q hacen! osi?
si se habla de un gobierono del cambio, comensemos con pedir y q se cumpla el respeto al dececho a tener una cuidad mas organizada y que creo que no es mucho pedir.
sinceramente, UN JICAMERO OBSERVADOR!